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Europan 6: Entre ciudades, dinámicas arquitectónicas y nuevas formas urbanas. Ceuta. 2001

​Organizador: Europan

Autor: M. Noguera, A. Altarriba, G. Guimaraens, T. Soriano



proyecto seleccionado 2ª fase



EL EMPLAZAMIENTO

El singular emplazamiento, entre la Almina y el monte Hacho, se encuentra sometido a las peculiaridades topográficas del lugar así como a las inclemencias meteorológicas propias del estrecho, como son los fuertes vientos, especialmente los de Levante, y la agresividad solar del estío con la proximidad de la calidez africana.

Junto a estos condicionantes nos encontramos con la aparición puntual de elementos susceptibles de conservación que la propuesta debe integrar, así como con los diversos objetivos que deben resolverse a nivel social, funcional o paisajístico. Finalmente encontramos en Ceuta infinidad de evocaciones poéticas que recuerdan el choque y convivencia de culturas tan presentes en una ciudad frontera en la que la tradición islámica se ha fusionado con la historia cristiana y la imagen occidental.



OBJETIVO SOCIAL

En un fragmento de “ciudad inacabada” y de usos obsoletos se plantea revitalizar la zona con la implantación de un recinto universitario que forzaría la conservación de instalaciones como el antiguo Cuartel de la Reina o las Escuelas prácticas. Esta presencia de una comunidad universitaria puede conducir sin remisión a una clara polarización social, por lo que en lugar de plantearse la propuesta como agrupación de sectores, se ha propuesto partir de células base constituyentes de una red edificatoria que engloba con cierta homogeneidad las diversas condiciones de vida, de tal modo que la convivencia de las distintas capas sociales combata la sectorización, y la implantación de fatídicos “ghettos” a los que se ha acostumbrado la ciudad contemporánea. Al margen del gran edificio universitario, la porción de ciudad se entenderá como un ente único y homogéneo surgido de la superposición de un conjunto de redes: “red de espacios habitables”, “red de espacios ajardinados”, “red de células de equipamiento”, red de accesos”, “red de estacionamiento de vehículos”, “red de viarios rodados internos”, “red de energía”… Un conjunto híbrido que responde a las necesidades de la ciudad moderna pero combatiendo las descompensaciones sociales al forzar la convivencia.

 

LA CÉLULA DE VIVIENDA Y SU ESTRUCTURACIÓN

La célula básica de vivienda surge como respuesta a las condiciones climáticas del entorno, resguardándose de los fuertes vientos y del sol, rescatando de una tradición, crisol de culturas, las técnicas tradicionales de construcción en zonas áridas. Pequeños patios potencian la ventilación y el refresco en los calurosos días estivales y renacen conceptos como el de las chimeneas de ventilación forzando las corrientes cruzadas, la nívea blancura de las paredes, y las agradecidas sombras de las calles esbeltas, calles sazonadas con la riqueza de la calle árabe, con su secuencia de sorpresas a cada recodo, pero, al mismo tiempo, dotadas de la rigurosidad del orden occidental que favorece la disposición de la red de tránsito rodado y la ubicación de bolsas de aparcamiento bajo las viviendas aprovechando el escalonamiento del terreno.

Estas viviendas, aisladas del exterior por un grueso muro cuya masa térmica colabora, gracias a su poder acumulador, en la atemperación de temperaturas, tan sólo miran al exterior buscando determinadas visuales de interés, pues sus grandes vidrios interiores les permiten volcar a los espacios ajardinados privados salvaguardando la intimidad. La peculiar agrupación de las mismas en pequeños grupúsculos comunitarios fuerza a la convivencia en torno a pequeños patios semiprivados, a la vez que estas agrupaciones se disponen tratando de configurar calles peatonales que canalicen las brisas frescas del mar sin perturbar el confort doméstico al tiempo que se escalonan aprovechando los desniveles del terreno dando lugar a una rica red de recorridos a diversas cotas y permitiendo el acceso desde cubierta y la expansión de los viales más allá de las cubiertas aterrazadas.

LA SOLUCION PAISAJÍSTICA.

El espacio de intervención podría entenderse como un espacio totalmente libre e invadido por la naturaleza, pues no sólo ésta se apropia de los patios, sino que las cubiertas se han convertido en grandes superficies de recorrido paisajístico que, siguiendo los patrones generadores iniciales, se extienden en torno al promontorio coronado por el deposito de agua para convertirlo en un gran espacio libre y natural. Un inmenso tapiz de superficies multicolores materializado con las texturas de los materiales que constituyen los diferentes niveles, terrazas de hormigón coloreado, césped, brumosa vegetación, asfalto, gravas, tierra, piezas metálicas, agua o terracota… y sobre dichas láminas conectadas entre sí mediante rampas ligeras que salvan los desniveles, numerosas edificaciones livianas que responden al patrón generador de la ordenación y que podrán dar cabida a espacios de exposiciones, quioscos, estudios para la inspiración de los artistas, palacetes de música, espacios de juegos… Un mar de colorido uniendo dos mares transparentes.



LOS EQUIPAMIENTOS EN LA ZONA RESIDENCIAL

En la totalidad del conjunto los equipamientos aparecen como nodos de unión entre los diferentes grupúsculos de vivienda, entendiéndose como espacios comerciales, núcleos de comunicación vertical entre niveles o entre bolsas de aparcamiento y viviendas, locales de reunión de la comunidad… Equipamientos mayores se encontrarán en la reconversión de piezas que sigan la trama estructuradora, como un colegio en el sector oeste del emplazamiento o las edificaciones que se disponen en el cierre de las plazas que esponjan la rígida ordenación, plazas simbólicas bajo la presencia de dos elementos que reflejan el diálogo de tradiciones, la “plaza islámica” con la mezquita protegida, y la cristiana con la “Ermita del Valle”. Bajo la primera, aprovechando el desnivel de terreno, se podrá ubicar el acceso a una amplia zona comercial cubierta, mientras que en la segunda aún se conservarán los resquicios de la antigua muralla así como la presencia de la “torre del heliógrafo”, recuperada como elemento medieval y que podrá dar cobijo a pequeñas dependencias públicas al tiempo que se convierte en fondo de perspectiva de algunos viarios.

LAS TORRES BIOCLIMÁTICAS

Salpicando la zona de intervención aparece una red de torres enérgeticas que convertirá a las viviendas en espacios autosostenibles, torres que darán respuesta a las condiciones climáticas del lugar, captando la energía del viento, la energía del sol y, finalmente, la energía del agua acumulada en altura, agua almacenada que podría dar pie, en el futuro, a la desaparición del depósito de agua, en cuyo lugar se dispondría una construcción lúdica que rematase el actual promontorio ajardinado y justificase la infinidad de recorridos paisajísticos hacia la cima.