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Mención

 

MENCIÓN EN LOS PREMIOS DE ARQUITECTURA DE LA COMUNIDAD VALENCIANA 1999-2000 concedido por el Colegio Oficial de Arquitectos de la Comunidad Valenciana el 26 de Mayo del 2001 en la modalidad de Proyecto Final de Carrera.



Actualmente, este tipo de edificios ha cambiado su significado original, que no era otro que el que su nombre indica. Se trataba de un edificio destinado a dar refugio al viajero, o a aquel que lo necesitase. Puramente un carácter de alojamiento, de hospedaje para aquel individuo que interrumpía su marcha para descansar y comer.

Pero a medida que la sociedad ha ido avanzando, sus costumbres y su forma de vivir ha ido evolucionando, y debido al incremento del nivel de vida sus necesidades han cambiado también. 

Ahora nos hospedamos en este tipo de albergues, pero desde una perspectiva totalmente diferente. No acudimos a ellos por necesidad de refugio. Nuestra relación con los albergues es ahora mas relajada, buscamos un entorno de ocio, de diversión, de relajamiento, pretendemos alejarnos de nuestra realidad cotidiana y encontrar un “albergue que nos dé refugio frente a nuestra ajetreada vida”.

Un albergue debe ofrecernos una cama, un plato, y más..., unas actividades culturales, deportivas..., una localización peculiar, un punto de salida y llegada de excursiones, un entorno especial...

Los nuevos usuarios son ahora principalmente grupos de niños que tutorizados por adultos, se alojan en los días de vacaciones escolares, participando en las actividades que pueda ofrecer el propio albergue y su entorno.

Pero éste es un uso que mantendrá activo el albergue relativamente poco tiempo a lo largo del año. Es necesario mantener la capacidad de ofrecer algo a alguien más que a sus ocupantes escolares, también a los que no lo son, me refiero a los habitantes del pueblo. De esta forma la relación y el contacto con el pueblo no se deben perder procurando que a lo largo del año el edificio pueda recibir visitas de sus vecinos manteniendo las instalaciones vivas.

Los usos frecuentemente más utilizados por los vecinos del pueblo serían los deportivos, el restaurante y cafetería, la biblioteca y la sala plurifuncional.



EL ENTORNO

El terreno en el que vamos a trabajar esta situado en un emplazamiento especial, por su historia y  tradición, por ser lugar donde mejor ha sonado la música interpretada por las bandas, y por ser también  ubicación de la feria en las fiestas del pueblo.

El “solar” se encuentra envuelto en sus cuatro puntos cardinales por cuatro imágenes o situaciones  diferentes y opuestas.

Al este nos encontramos con el pueblo. Esto es por ubicarse el solar en el límite del pueblo, al final de un brazo construido. Al oeste nos encontramos lo contrario, el parque de San Luis de manera inmediata, y a continuación la montaña. De manera que en dirección este-oeste el solar tiene un cierto carácter fronterizo, pudiendo surgir dudas si debería tratarse del final de lo construido, o del principio de lo no construido. Quizás una solución acertada sería una combinación de los puntos positivos de cada una de las dos alternativas, convirtiendo el albergue en una transición naturaleza-pueblo, siendo un punto donde se maclen.

En dirección norte nos encontramos inmediatamente con la montaña que se eleva hasta 30 metros por encima del nivel de la plataforma, creando un parapeto que nos invita a mirar al sur, donde al continuar el descenso de la montaña se producen las mejores vistas, imágenes privilegiadas que en los días despejados alcanzan hasta los diez kilómetros en dirección sudeste.

Las comunicaciones con el solar se producen a tres niveles. Situándose la plataforma a 8 metros de altura, nos encontramos con la Calle San Luis situada a cota 0m. que viene desde el sur del pueblo y continua hacia la montaña volviendo otra vez pero por cota 40m. aproximadamente, creando un acceso escalonado que baja por la montaña. Otra vía igualmente importante, la calle Daoíz y Velarde, nos llega a cota 10m. en dirección al auditorium habiéndose éste construido teniendo en cuenta esta dirección. Esta vía toma mucha más relevancia al poder ser el acceso peatonal desde el centro del pueblo al albergue y al auditorio.

Habiendo situado de forma genérica la ubicación del solar, es imprescindible analizar sus puntos singulares, los del propio terreno a ocupar, aquellos que habría que tratar con mayor atención por ser los que pueden darnos la clave del proyecto. Estos puntos podrían ser:

- La medianera existente, tema importante en la calidad urbanística de la ciudad. Es imprescindible tratarla de alguna forma para restar su protagonismo.

- El auditorio, no por su calidad arquitectónica sino por su situación, ya que posee una salida de espectadores a nuestro solar, y por su enfrentamiento con la calle Daoíz y Velarde creando un eje longitudinal que termina en el centro del pueblo, con una con una visión lejana del castillo. Deberá poseer un amplio espacio, tanto para acomodarlo a la salida de espectadores, como por ser el final de la calle Daoíz y Velarde.

- La propia calle Daoíz y Velarde, conexión con el pueblo y posible acceso peatonal principal del conjunto parque-auditorio-albergue.

- El Parque de San Luis, importante desde el punto de vista urbanístico e histórico. La relación del parque con el edificio debe ser clara, volcando los usos del albergue más públicos sobre él.

- La calle alta, con su acceso escalonado, donde se tiene una visión casi aérea del solar. Esto es importante pues se va a contemplar el albergue desde un punto de vista muchas veces inusual, tomando relevancia las cubiertas del albergue, la quinta fachada.

- Las vistas privilegiadas al sur que se contemplan desde la plataforma, siendo casi incomprensible el no enfrentar el edificio a estas visuales.
- La eliminación de las barreras arquitectónicas.
- La orientación del solar, coincidiendo el sur y este con las mejores vistas. Por lo que si se enfrenta el edificio a las vistas deberemos tratar con cuidado el tema de la luz natural.



EL PROGRAMA

Entendí el programa básicamente en tres grandes grupos: Residencial, dotacional, y deportivo, mientras que otros usos entendía que tenían un carácter propio, como la biblioteca, la sala plurifuncional y la cafeteria-comedor.

Estos usos de carácter propio, deberían entenderse como la conexión entre los dos principales: el residencial y el dotacional.

Un tema importante y que afectará a la definitiva ubicación de los distintos usos es el periodo de funcionamiento del albergue. Se pretende que cualquiera de los usos del albergue sea aprovechado durante cualquier época del año, y no sólo por los usuarios por excelencia que van a ser los niños, sino por los propios vecinos de Buñol en sus usos dotacionales, de biblioteca, sala plurifuncional y deportivos. El uso residencial también debe tener este carácter abierto por lo que es importante combinar habitaciones de grupo e individuales.

Un posible esquema básico de esta diferenciación sería el expresado a la izquierda.

El propio entorno, sus características, la relación de maclaje entre la naturaleza y lo construido, y las necesidades de los distintos usos para satisfacer todas sus exigencias, serán lo que definitivamente distribuya y componga el conjunto del albergue.



IDEA DE PROYECTO

Contemplando el plano resalta la importancia de la ubicación del terreno, situado en el límite del pueblo. La importancia de esta transición me preocupaba y pensé que no sólo había que tratarlo urbanísticamente sino que el propio edificio debía resolverlo.

Entonces surge una alternativa al eje castillo-auditorio (principal acceso peatonal desde el centro del pueblo). Esta alternativa es un nuevo camino que pretende ser un “puente”, que por encima del edificio del albergue, nos conduce la mirada a la montaña, atravesando el parque San Luis y volcando sobre él. Pero este “puente” no solo se queda en un mero  gesto, sino que se enriquece con las magnificas vistas (adquiriendo personalidad de mirador), y a su vez atravesando el edificio se le dota de un carácter ambiguo al creer que estás dentro del propio albergue, pero en realidad estás fuera, en un espacio público, que vuelca sobre el albergue.

Este eje dispone longitudinalmente todo el albergue, y lo enfrenta en sentido transversal, con un sistema aterrazado, directamente a la luz del sur. De este modo la luz se convierte en el motor que a continuación desarrolla el proyecto. La luz se convierte en materia para construir el espacio, para moldearlo, para definirlo...

A estos dos puntos básicos del proyecto, se le sumarán otros temas importantes que dan unidad al proyecto, como es la estricta modulación con la que se desarrollan tanto las plantas como los alzados.



PROPUESTA

Planteadas las bases de la ordenación, su asentamiento es claro. El edificio se dispone paralelo al eje alternativo y perpendicular al sentido descendente de la montaña.

Los volúmenes legibles externamente se alejan del “rincón” situado en la parte este del solar, encerrado por los edificios existentes para relacionarse mas con el parque de San Luis, y aprovechar las vistas existentes.

Así se conforman escalonadamente la parte dotacional situada al norte del solar, y la residencial al sur, situadas de esta forma por requisitos de orientación. Están conectadas a través de los volúmenes de biblioteca, sala plurifuncional, acceso al albergue, y los patios que articulan el albergue. El emplazamiento de la pista deportiva se encuentra en la parte este del solar, frente al gimnasio y sus vestuarios, y protegido por unas pequeñas gradas que rematan el final del albergue.

La medianera se oculta con un pequeño edificio de acceso independiente al área deportiva.

Urbanísticamente se concibe la parte norte del solar como el final de un eje, con un fin claro que es el auditorio, pero es necesario darle una calidad espacial a su final. Se conciben tres plazas, dos de geometría triangular, y una más regular.

La primera que nos encontramos se encuentra en la parte este del solar. Intenta absorber el patio de las viviendas existentes y se vuelca sobre las gradas y la pista deportiva.

La segunda plantea el camino alternativo por encima del albergue, volcando primero sobre la pista deportiva y a continuación sobre los lucernarios y patios del albergue. El final de la plataforma y gran parte del recorrido disfruta de las vistas y paisaje de Buñol.

La tercera plaza acogería la salida de espectadores del auditorio.

Se pretende que el conjunto del paseo, con sus plazas, se entienda todo como el remate del eje. Un recorrido donde suceden cosas, donde se plantean alternativas.

En la calle San Luís aparece el albergue retranqueado respecto la línea de fachada, y a un nivel de 6 m. aproximadamente. Aunque se remata la parte construida con el edificio de acceso a las instalaciones deportivas, se entiende esta elevación de terreno con vegetación propia de la zona, como una aproximación al parque, como un “avance” de lo que acontece.

La relación del parque con el albergue se puede percibir desde cualquier punto del nivel de la planta baja. Siempre hay visuales al parque a través de la franja de patios y piezas de biblioteca y sala plurifuncional. Es importante esta perspectiva, pues es desde la planta baja, entre los edificios, donde no tenemos las vistas de la montaña y del paisaje del sur, pero sin embargo, como alternativa se consigue la vista del parque, y por tanto se tiene en cuenta su presencia.

La modulación es un tema importante en el desarrollo del proyecto, dándole una unidad  total tanto en planta (estructura, composición, pavimentos...) como en alzado (lamas, carpintería...).

Todo el proyecto se compone en base a múltiplos del módulo base de 6cm, que en distintas combinaciones, racionalizan todo el proceso de diseño. El módulo base de 6cm está presente en las lamas y franjas de granito de paredes y pavimentos de las distintas estancias, plataformas y cubiertas. Los pavimentos, según la escala del espacio, se resuelven con franjas alternativas de 6 cm, 12 cm, 24 cm, 54 cm... La superficies acristaladas entre lamas son múltiplos de 6 cm, teniendo 24 cm o 54 cm.



El tratamiento de la iluminación natural se ha considerado fundamental en la caracterización de los distintos espacios y formalización de las fachadas.

Se ha pretendido una utilización adecuada a los usos de la luz que penetra a través de las fachadas y de la luz cenital, es decir, de la luz del sur y de la luz del norte. La orientación  a mediodía de la parte dotacional y residencial, expone el albergue a un fuerte soleamiento que se ha procurado controlar mediante un sistema continuo de lamas fijas, que en el lado norte contribuyen además en dar un carácter de solidez y seguridad, sin perder la transparencia, a todo el conjunto. Solidez, seguridad, luminosidad y serenidad, conseguida con una rigurosa geometría, son las características que pretendo debe transmitir un albergue de jóvenes.

Ciertos espacios, biblioteca, sala de usos múltiple, se han ideado de manera que puedan cerrarse y recibir iluminación cenital, al igual que el amplio umbral de entrada que presenta una cierta ambigüedad entre interior y exterior al estar cubierto y abierto. En estos casos es la luz del norte la que pretendo atrapar. Con la cenital del sur se ha querido reforzar también algunas zonas que constituyen ámbitos de articulación importantes.